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Juan sin Credo

El día que Nina Simone dejó de cantar

El día que Nina Simone dejó de cantar

 

La resaña con seña

Se oye comentar a la gente del lugar que Juan sin Credo ha leído la última novela, escrita al alimón por Darina al-Jaundi y Mohamed Kacimi, El día que Nina Simone dejó de cantar, traducida del francés por Isabel Morilla y publicada por el Grupo Santillana en abril de 2010, bajo uno de sus sellos editoriales, en esta ocasión Alfaguara.

 

Parece que el narrador está en primera persona, ya que se cuentan los vertiginosos acontecimientos de sus tres primeras décadas de su vida, desde su nacimiento hasta poco después de la muerte de su padre, el gran baluarte de su existencia.

 

Parece que el contexto histórico se centra sobre todo durante la interminable guerra del Líbano. Para ello no sólo se citan innumerables datos cronológicos sino también multitud de personajes del ámbito social, tanto político como cultural. De este modo, se señala el 13 de abril de 1975 como fecha de inicio de la guerra o el 6 de junio de 1982, cuando el ejército israelí hace su entrada en Beirut. En cuanto a los acontecimientos de la sociedad, se puede resaltar el nombre del terrorista, icono pop de los setenta y ochenta, Carlos Ilich Ramírez Sánchez, alias el Chacal, el del histórico dirigente de la OLP, Yasser Arafat, o el del presidente maronita, asesinado a los pocos días de recibir su cargo (14 de septiembre de 1982) Bashir Gemayed.

Parece que el tiempo de la narración, al tratarse de un obra autobiográfica, se delimita en el arco temporal de su biografía, aunque es significativo que la acción narrativa se dilata en el espectro temporal que ocupa su primera juventud hasta la muerte de su padre, en el cénit del conflicto armado.

Parece que el espacio se ubica en Beirut; sin embargo los cambios de domicilio por causa de la guerra y de la persecución política que recibe su padre son constantes. Así se desgranan un carrusel de ciudades como Bagdag, Damasco, Atenas, Nicosia, etc.

Parece que la personaje principal es la libertina Darina, educada bajo unos principios basados en la tolerancia que chocan bruscamente con el triunfo del fundamentalismo religioso que se ha adueñado de esa zona. Otros personajes importantes son su padre Assim, miembro destacado de la izquierda árabe, que ve, al final de sus días, como han fracasado sus principios a causa de la intransigencia. También se pueden señalar las hermanas de la protagonista, Nayla y Rana, menos orgullosas del legado de libertad heredado de su padre, y su madre, voz infatigable de la radio libanesa que al final se queda muda tras la muerte de su marido y el triunfo del totalitarismo islámico.

 

Dicen que a Juan sin Credo la lectura de este libro de memorias le ha parecido bastante singular porque refleja la degradación que han sufrido los países del mediterráneo oriental en los últimos treinta años, transformándose en un avispero multiétnico, preso del fanatismo religioso, donde no se respetan, bajo ningún modo, las libertades individuales, ni mucho menos la de las mujeres, conquistadas a sangre y fuego durante tantos siglos de historia.

 

(La autora)

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